Hemos oído en muchas ocasiones que mantener una actitud positiva es una de las mejores formas de lograr lo que queremos conesguir. Esta frase nos la repetimos una y otra vez a nosotros mismos, pero ¿con qué frecuencia nos lo aplicamos realmente?.

En nuestro pensamiento reside la clave de cómo interpretamos el mundo y las situaciones a las que nos enfrentamos. Cuanto más positivos somos, más capaces somos de ver los aspectos beneficiosos de las cosas.

En ocasiones podemos estar enfadados e inmersos en alqún tipo de problema, y cuando hablamos con un amigo cambiar nuestra forma de pensar y descubrir que tenía solución.

Todo es cuestión de perspectiva.



El ser humano se rige en gran medida por el ego. Pretendemos tener razón en todo, y nos empeñamos en buscar argumentos a favor de lo que creemos. A todo el mundo le gusta estar en lo cierto.

La inteligencia es una característica fundamental para el éxito laboral o académico, pero no es suficiente.
Las personas que logran los mejores resultados no son las más inteligentes, sino los que tienen una mentalidad más positiva. Una mentalidad positiva puede hacernos enfrentar las complicaciones con mayor éxito, centrándonos en los aspectos positivos de la situación, y así dar un paso hacia delante.

Lo más difícil no es tener una actitud optimista en un momento determinado, sino mantenerlo a lo largo del tiempo. Es un gran desafío actualmente, si observamos las dificultades a las que nos enfrentamos en el día a día del mundo actual.

De igual manera en el mundo laboral es necesario enfrentarse al día a día desde un punto de vista optimista, lo que ayudará a la consecución de desafíos y a conseguir un mejor desarrollo profesional.

Para mantener esta mentalidad, creemos importante enumerar una serie de consejos:

- Encontrarnos a gusto con nosotros mismos:


El encontrarnos agusto con nosotros mismos y contentos con las tareas que desempeñamos es importante para tener éxito en lo que nos propongamos.
Debemos recordar día a día motivos por los que nos sentimos felices y no olvidarlos. Esto nos hará sentirnos inspirados y motivados.

- Controlar nuestro estrés.

La forma en que manejamos el estrés será fundamental a la hora de evitar problemas como trastornos psicológicos, cansancio excesivo, dolores de cabeza, hipertensión, etc.
Todos tenemos diferentes maneras de aliviar el estrés, por lo que cada persona debe encontrar el que le resulte mejor.

- Mantener la motivación.


Estar motivado en las actividades que realicemos es básico para conseguir ser persistentes a lo largo del tiempo.

-Prepararse para lo malo.


No podemos adivinar lo que va a pasar, por lo que tenemos que estar preparados para solventar situaciones negativas.

- Prepararse para lo bueno.


Puede sonar raro, pero también debemos estar atentos a la presentación de oportunidades y estar preparados para aprovecharlas.


"La decisión más difícil de nuestras vidas es la de elegir pensar si vivimos en un mundo amigable o en un mundo hostil" A.Einstein

 

Eduardo Padilla Bruno.